En un paisaje de colinas antiguo y característico, modelado en origen por los glaciares y el arroyo Rivellone, el recorrido sigue los empinados caminos rurales atravesando los emparrados de uva Schiava del S. Maddalena Classico. Una red de calles y senderos escarpados, encajonados entre muretes de piedra, que desde hace siglos conectan los viñedos y las históricas bodegas del homónimo pueblo.
Bodegas: Eberlehof, Kandlerhof, Plonerhof, Trogerhof, Tenuta Obermoser, Fliederhof, Maso Untermoserhof, Glögglhof, Zundlhof, Griesbauer
Puntos de interés: Iglesia de Santa Maddalena e Iglesia de San Lorenzo
Recorrido: a pie
Longitud: 3,5 km
Desnivel: 170 m
Duración sin paradas: 1 h
